Mirtha Raquel Agüero, de 34 años, ingresó al hospital el pasado 21 de agosto para ser sometida a un cerclaje que evitaría la pérdida de su embarazo de cuatro meses. Posterior a la intervención fue internada debido a que se constató que el feto ya se encontraba sin vida.
Según señalaron, pasaron cuatro días para que el bebé sea retirado del vientre materno. Luego de la cirugía la víctima presentó una serie de malestares que finalmente derivaron en una infección. La principal causa es atribuida a no haberse retirado los restos de placenta del interior de la madre.
Tras percatarse de que el foco de la infección se encontraba en el útero, los médicos procedieron a someterla a un raspaje y al no presentar mejoras decidieron extirparle la matriz.
Mariel Agüero, hermana de la afectada, señaló a Telefuturo que Mirtha fue intervenida quirúrgicamente varías veces y que actualmente se encuentra en terapia intensiva. Indicó que la única explicación que recibió fue que las complicaciones se debían al exceso de peso, razón por la que habrían dejado la placenta dentro de la mujer.
Por otra parte, Gabriel Reinaga, marido de la víctima, lamentó la falta de profesionalismo con el que se manejan en el lugar.
“Estoy muy indignado, vinimos para una pequeña operación y ahora está entre la vida y la muerte”, refirió.
Las autoridades del centro hospitalario no brindaron declaraciones sobre el tema, no obstante, manifestaron que emitirán un comunicado oficial en los próximos días.