EFE
El acontecimiento se produjo, como es tradición, al mediodía y durante unos minutos miles de pétalos de rosa cayeron desde la cúpula para gozo de los presentes, simbolizando el descenso del Espíritu Santo desde el cielo sobre los apóstoles.
Los pétalos cayeron sobre las vestimentas de los fieles y los curiosos que habían hecho cola desde primera hora de la mañana para no perderse el evento, y acabaron bañando todo el pavimento del Panteón de Agripa.
El espectáculo se llevó a cabo gracias a la intervención del cuerpo de Bomberos que fue el responsable de lanzar los pétalos desde el óculo de la cúpula de esta monumental construcción, erigida en el siglo II sobre el antiguo el templo de Agripa del año 27 a.C.