–Este es un país de locos.
–Chocolate por la noticia.
–En serio te digo.
–Yo también.
–Estamos todos locos.
–Y el medicamento más recetado es la cerveza. Pero ¿por qué tanto alboroto?
–Solamente en este país un órgano del Estado, como es la Justicia Electoral, emite una resolución, el famoso llamado ese a elecciones en Ciudad del Este, que la cambia dos días después en un sentido totalmente opuesto, sin que ninguno de los que suscribieron el papelito de morondanga se ruborice por el hecho.
–Tojehecha i-resolución peteîva.
–Y después la Sandra McLeod que renuncia y no renuncia. Primero dice que su renuncia era irrevocable y luego dice que retira su renuncia si no se convocan a elecciones.
–Y weno e’a, y weno e’a.
–A lo único que renunciamos y, hace rato ya, es al sentido común.
–Todo es un circo.
–Sí. Para colmo los payasos son patéticos. O si no qué me podés decir del show que montó Horacio Cartes para que la Sandrita haga su lacrimógeno renunciamiento condicionado. Para peor, les usa a sus hijos para presentar un videíto sobre su afligida madre tipo fiesta de 15 años.
–Por poco no bailaron el vals con el tío Horacio.
–Son de gustos rococó, para no decir directamente que son ridículos.
–¿Qué pasó de la intervención a la Municipalidad?
–Intervención siquiátrica lo que necesitan.
–Y vamos con el tema del loquero.
–Sí, chamigo. Ahora nadie gobierna Ciudad del Este. La interventora no puede asumir todavía. Los servicios comunales están colapsados y la Junta Municipal no se reúne para aceptar la renuncia de la intendenta o ex intendenta. Ahora ya no sé como llamarla.
–Y por teléfono, boludo.
–…
–12/8 hermano. 12/8.
–Además, el ridículo del ministro Villamayor no sabe al parecer en qué equipo juega.
–Como siempre juega en el suyo, velando por sus propios intereses. Como casi todos en este país.
–Él fue el primero en aceptar el llamado a elecciones de la Justicia Electoral y sostuvo, casi inmediatamente, que era innecesaria la intervención.
–Al parecer era el encargado de un trabajito sucio que no salió bien.
–¿Para quién?
–No sé. En este país somos todos sospechosos. Y el que no lo es, es porque no tuvo aún la oportunidad.
–Che kuerái.
–12/8 hermano. 12/8.