Paraguay amanecía de una Nochebuena y todo apuntaba a que sería una Navidad como cualquier otra.
La frase “Liberen a Arlan” se podía leer en calcomanías, banderines, camionetas, autos, motos y hasta en carros utilitarios.
Si bien semanas antes se había difundido por los principales medios de comunicación del país el video de Arlan y Edelio leyendo un panfleto en el campamento del EPP, a modo de prueba de vida, eran pocos los que pensaban en una eventual liberación de alguno de los dos.
Las horas pasaban y el letargo navideño fue sacudido abruptamente por los primeros rumores que llegaban desde la zona norte del país. “Liberaron a Arlan”.
Entre el escepticismo y la esperanza, la ciudadanía asistía por las pantallas de televisión al primer contacto telefónico con Arlan, al poco tiempo de confirmarse su liberación. Era la noticia que todos querían escuchar. “Arlan libre” pasaba de ser un simple rumor a convertirse en una realidad tangible.
Posteriormente, el reencuentro con la familia, los abrazos con don Álcido, Rosinéi y doña Melania. Aquel festejo con una lata de cerveza helada que quedó en el anecdotario.
Este viernes se cumplen 538 días del secuestro de Edelio Morínigo y también se encuentra en manos del EPP el colono Abraham Fehr. La ciudadanía también espera que la de hoy no sea una Navidad más.