El Ministerio de Salud Pública define al acoso escolar como cualquier conducta dañina u ofensiva, que implica acciones verbales o físicas, contra un estudiante por parte de sus pares.
Los cambios abruptos en el rendimiento escolar, reiterado ausentismo escolar y dolores a nivel corporal son solo algunos de los indicadores de alerta ante un posible caso de violencia estudiantil.
El diálogo y la intervención temprana constituyen factores claves para evitar que un menor sea víctima de acoso estudiantil, así lo refirieron desde la Dirección de Salud Mental de la cartera sanitaria.
El gabinete o espacios psicológicos de los colegios, según refiere en su portal, son vistos por las autoridades educativas como un elemento carcelario donde se envía a los chicos problemáticos, cuando en realidad deben ser enviados antes de que se conviertan en un problema.
Para evitar eventuales casos de acoso, el Ministerio de Salud recomendó llevar a cabo conversatorios en las aulas, en vez de charlas informativas. La participación en discusiones sobre temas específicos resulta más eficaz que una información con relación al tema.
Estadísticas
Un estudio presentado por el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA), publicado en 2017 por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), reveló que una de las mayores preocupaciones en las escuelas es el acoso escolar.
La encuesta, realizada a 540.000 estudiantes de 15 años de edad de 72 países, reveló que cerca del 11% de los estudiantes fueron víctimas de burlas en reiteradas ocasiones al mes. El 4% afirmó haber sido golpeado o empujado por sus pares.
Porcentualmente, el estudio señaló que las niñas son víctimas de agresiones físicas con más frecuencia que los niños.
El número de incidentes de acoso psicológico, entre los que figuran los falsos rumores, es ligeramente superior: un 9,2% de las niñas y un 7,6% de los niños dijo ser víctima, al menos varias veces al mes, de rumores desagradables.
Efectos negativos
Entre los efectos negativos se encuentran el ausentismo escolar y un sentimiento más débil de pertenencia a la escuela.
En promedio, cerca del 42% de los estudiantes que con frecuencia han sido víctimas del acoso se sienten como intrusos en la misma, frente a solo un 15% de aquellos que no han estado nunca expuestos a situaciones de acoso.