Por lo menos en los últimos ocho años, el índice de analfabetismo se mantiene alrededor del 5% en toda la población. Al día de hoy esto implica que 279.000 personas de 15 años o más no saben leer y escribir, de acuerdo con los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), correspondientes al año pasado.
Este segmento de la población puede estar en situaciones de discriminación, desarraigo y pobreza, asegura la licenciada Carmen Arias Larroza, de la organización Investigación para el Desarrollo.
El análisis se denomina “¿Sabe leer y escribir?”, que incluye una variable que son las personas económicamente activas, que pueden trabajar y autosustentarse.
“Además de la exclusión social, por no poseer la capacidad de leer un documento, o mínimamente firmar, no tendrán la capacidad de defender sus derechos o conseguir empleos dignos”, sostiene la especialista.
Un plan que nació con el fin de disminuir estos números es el programa denominado Paraguay lee y escribe que lanzó el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) en el 2010.
En ese entonces, la cifra de personas que no pudieron acceder a estudios era del 5,4%, equivalente a 239.000 jóvenes y adultos de 15 o más.
El objetivo, que nunca se cumplió, era llegar a menos del 3% que no sepan leer ni escribir, con lo que el país podría ser declarado libre de analfabetismo por la Unesco.
Sin avances. Lo concreto es que en la actualidad, ocho años después, se dieron escasos avances. Una de las brechas que se observan en el analfabetismo tiene que ver con el género.
El 56,4% de los que no leen ni escriben son mujeres, en cambio el 43,6% son varones. Si se tiene en cuenta a la zona geográfica, el 60,6% proviene del campo.
En lo laboral, de las 279.000 se considera que son 175.000 las que están en edad de salir a buscar un trabajo.
“Es la población que debe ser priorizada porque son parte de lo que se conoce como el bono demográfico, que por la población joven del Paraguay ahora mismo es favorable”, afirma la investigadora Carmen Arias.
No obstante, los adultos mayores de este segmento se encuentran también en situación vulnerable y sin subsidios de ningún tipo. Si cuentan con este beneficio, es insuficiente.
Propuestas cerradas. “El sistema educativo tiene mucha rigidez, no hay variedad de ofertas no formales para las personas que, por algún motivo, dejaron las instituciones educativas y no están pudiendo volver”, manifestó al respecto el ministro de Educación, Raúl Aguilera.
Precisamente es la crítica que realiza la experta de ID. “No se ve que haya propuestas para atraer de vuelta a esta población al sistema educativo. Un plan de gobierno a largo plazo en el cual se intervenga desde el nacimiento del niño es necesaria”, afirma.
279.000 personas de 15 años o más no saben leer ni escribir en Paraguay.
175.000 personas que están en situación de analfabetismo se encuentran en edad de conseguir empleo.
Ministro propone formación media profesional y bachilleratos virtuales
Para aumentar la variedad de propuestas y así fomentar el interés de los que no asistieron o fueron expulsados por el sistema educativo, el ministro Raúl Aguilera propone la creación de una formación media profesional, en el área técnica. Asimismo, sostiene que se pueden abrir bachilleratos virtuales para quienes no pueden asistir en el turno tarde o noche. Actualmente, la variante que ofrece la cartera es la Educación Media Abierta (EMA), que funciona de manera semipresencial, con tutorías.Esta modalidad se realiza en algunos casos con el apoyo de empresas privadas que permiten que sus funcionarios puedan terminar sus estudios. “Las ofertas son muy limitantes actualmente”, asevera el titular del MEC.