Los opositores abandonaron la sala de sesiones por su desacuerdo con el proyecto y el oficialismo votó a mano alzada a favor con modificaciones introducidas por su aliado liberal, Dionisio Amarilla. El proyecto vuelve a la Cámara de Diputados.
El debate de los colorados giró en torno a precautelar su padrón, mientras que la oposición sostenía que el padrón nacional es un instrumento público y que no pertenece a nadie en particular.
Eduardo Nakayama denunció la instrumentalización del TSJE, señalando una nota del ministro Jaime Bestard, quien se opone a la utilización del padrón nacional, cuya postura forma parte de la fundamentación del proyecto. Sostuvo que se busca “inclinar la cancha a favor del Partido Colorado”. “No tiene sentido que un diputado (José Rodríguez) de esa agrupación sea quien presente un proyecto sobre la concertación, cuando dicho partido carece de interés en impulsar un proceso de ese tipo”, resaltó.
Rubén Velázquez, de Yo Creo, observó “una trampa” porque se limita que los movimientos y partidos regionales puedan participar dentro de la concertación porque hace omisión a ellos y en gran parte se habla de alcance nacional.
“El problema de fondo es la cultura autoritaria y la falta de ejercicio democrático”, indicó Enrique Buzarquis.
“Si seguimos a este ritmo, en algún momento, los partidos vamos a analizar seriamente si vamos a legitimar un proceso deslegitimado. El fraude electoral es una estructura montada donde se impide que los partidos puedan concertarse”, agregó.
El cartista Silvio Ovelar dijo que se debe precautelar el padrón de la ANR e hizo énfasis en el esfuerzo que llevó confeccionar.
El titular del Congreso, Basilio Núñez, presentó varios datos y fotos. Llamó “desconcertados” a la oposición por la cantidad de votos que obtuvieron en las internas.