El purpurado advirtió que el verdadero progreso social debe fundamentarse en la dignidad humana y el bien común.
Esto durante la homilía de la misa del IV domingo de Cuaresma, celebrada en la Catedral de Asunción, en la que reflexionó sobre la parábola del hijo pródigo.
En su sermón, Martínez denunció a quienes priorizan el lucro sobre la vida de las comunidades y el cuidado de la creación, criticando a los ‘‘corazones ciegos, con cegueras espirituales’’, identificándolos como aquellos que ‘‘derrochan sus bienes para usurpar a los demás’’.

‘‘¡Qué pecado más grande! Tienen mucho y, como el perro del hortelano, tienen un gran huerto, pero el perro no deja que toquen su huerta, porque, por supuesto, el perro no es vegetariano. Hablan del perro del hortelano, el que no come ni deja comer’’, afirmó, refiriéndose a quienes acaparan recursos sin considerar el bienestar colectivo.
El cardenal también cuestionó a los ‘‘extractivistas’’, definiéndolos como aquellos que ‘‘siguen modelos de explotación de recursos naturales, extraen del suelo, la tierra, lo que les reditúa bienes personales o empresariales’’. ‘‘No importa si van a talar bosques, si van a construir desiertos, con tal de que sus vacas encuentren pastura porque les conviene, sacrificando nuestros bosques naturales tan bellos’’, señaló.
También condenó la hipocresía de quienes, pese a aparentar religiosidad, priorizan el poder y el placer: “Su religión es tener el placer del poder y poderes que dan placeres. Tienen sus santos, tienen imágenes de santos, pero de maquillajes, y sus oraciones: hacen oraciones para que les salgan bien los delitos que cometen y cometerán. Es una hipocresía más grande’’.
Mencionando a la Doctrina Social de la Iglesia, el arzobispo destacó que “una sociedad justa puede ser realizada solamente en el respeto de la dignidad trascendente de la persona humana’’.
‘‘Todos los programas de políticas públicas deben estar presididos por la conciencia del primado de cada ser humano”, dijo reafirmando el llamado a priorizar la caridad y la justicia comunitaria.