Sin embargo, esto activó una lluvia de reacciones durante la sesión porque la oposición le echó en cara que es su movimiento el que está en el poder y por tanto está obligado a tener agenda porque ese es su trabajo.
Chase reconoció las falencias estructurales en áreas como salud, educación, trabajo y desarrollo productivo, además de las deudas históricas que obligaron al Gobierno a acelerar la gestión, según indicó, y aprovechó para acusar a la oposición de oportunista y “sin compromiso de futuro, solamente la ley de la queja y la destrucción”.
El senador pidió trabajar juntos porque ya terminaron las elecciones. “Otra cosa es subirse a un escenario que no pudieron construir”, lanzó.
Otra sorpresa en la intervención de Chase fue haber acusado a la oposición de tener “80 años de derrota electoral”, cuando la dictadura de Alfredo Stroessner no permitió comicios justos en 35 años.
Basilio Núñez, en tanto, aseguró que actualmente estamos mejor en el país y que Santiago Peña debería ser reelecto.
El senador Rafael Filizzola refutó sus expresiones y manifestó que antes al menos cuando ganaba la Albirroja la gente preparaba asado. Dijo que es mentira que este gobierno recuperó las cárceles porque el PCC sigue haciendo fiestas. También sostuvo que no hay alimentos ni kits escolares en las escuelas y las maestras tienen prohibido denunciar. Además, tampoco se logró generar 100.000 empleos. “Cumplan su promesa y dejen de preocuparse por la oposición”, dijo. Afirmó que la violencia siempre vino del poder y no del pueblo, con las muertes del Marzo Paraguayo.