04 abr. 2025

Chupamedias

Arnaldo Alegre

No me vengan con el verso de mala calidad de nuestros políticos. La democracia es una música que se baila de a dos. Los burros, ladrones y taimados están donde están porque otros de similares aspiraciones les colocaron ahí.

Si la mayoría de nuestros representantes son impresentables es porque la mayoría del electorado es impresentable. Es pura estadística.

Mejoraremos cuando aprendamos que ser de un partido, digamos el Colorado, no significa que tengas que salir, por ejemplo, a saludar en tus redes a la esposa del ocasional aspirante a presidente llamándola futura primera dama y llenando a tus líderes de elogios incomprobables.

Eso no es ideología. Es puro servilismo y de la peor calaña. Es falta de dignidad o como mínimo una admiración prostituida. Además representa una torpeza equina, pues la susodicha no se dará por enterada de tu salutación y si se entera, no creo que le importe mucho. Pero bueno...

La obsecuencia es una peste de ascendencia vertical. El que está arriba del servil es contagiado por la bilis del chupamedismo y, a su vez, rinde tributo fatuo al que está encima. Y así hasta que se llega a la cima de la pirámide política.

El que habita solitario en la cúspide de ese falso Olimpo, envanecido de tanta adulación meliflua entiende que solo puede hablar con el Papa o con Dios y no con el pueblo, al que representa. Así ocurrió al menos cuando Cartes se vio forzado a renunciar a su avieso atropello a la Constitución por el tema de la enmienda.

El servilismo no es inocente y folclórico. Es un virus que infesta cada parte de la estructura y es un gran generador de líderes viles y deshonestos.

El intendente de Luque, Carlos Echeverría, dijo que Cartes es el mejor presidente desde Stroessner y que van a salir a matar para que Marito sea presidente.

Primero, Stroessner no es parámetro de nada, salvo de crueldad dictatorial. Segundo, Echeverría puede creer lo que dice, pero nos asiste la duda de pensar que iba a decir lo mismo si el presidente le obligaba a Óscar González Daher, líder del jefe comunal, a renunciar a su postulación para el Senado. Tercero, decir que van a matar por una candidatura es otra demostración que el servil es un idiota con propósito, es decir, el peor tipo de idiotas.

La democracia tiene para sus males sus propios remedios. Ellos son: educación, institucionalidad y preeminencia de las leyes.

Todo de lo que por el momento carecemos, pero no hay que desistir. El 22 de abril es una buena oportunidad para enderezar en algo el barco.