Investigadores de Eslovaquia, Suecia, Australia y Estados Unidos se unieron para desentrañar el misterio de cómo los dinosaurios que habitaron el extinto continente de Gondwana soportaron al crudo antiguo invierno.
Un total de 10 ejemplares de cerca de 118 millones de años fueron utilizados como pruebas sólidas de que el cuerpo de estas especies estaban cubiertas de plumas, según publicaron medios especializados.
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Con microscopios y espectroscopios se pudo captar detalles precisos de la anatomía de los dinosaurios. Según indicó el principal autor del estudio, Martin Kundrá, las protoplumas pudieron haber servido para ofrecerles protección térmica.
“El descubrimiento de protoplumas en Koonwarra sugiere que fue el plumaje de los pequeños dinosaurios lo que les ayudó a conservar el calor en los hábitats polares” dijo parte de lo concluido por el científico de la Universidad Pavol Jozef Safarik (Eslovaquia).
Es de resaltar que el continente de Gondwana se ubicaba más o menos en el actual polo sur. En aquellos tiempos el clima era más cálido y los ecosistemas eran ricos en flora y fauna.
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“Los polos de este continente registraban largos periodos de luz solar en verano y se sumían en la oscuridad absoluta durante el invierno”, cita lo publicado por el sitio ruso Sputink News.
Este nuevo descubrimiento se suma a la pieza del rompecabezas para entender la evolución de los dinosaurios.