Uno de los principales hallazgos de este doble estudio es la confirmación, como preveían algunos modelos, de que el bulbo de la Vía Láctea, dependiendo del ángulo, tiene forma de cacahuete o de “X”, explicó en un comunicado el Observatorio Austral Europeo (ESO), situado en La Silla (Chile).
Los astrónomos creen que hace miles de millones de años la Vía Láctea era tan solo un disco de estrellas que formó una barra plana hasta que su interior colapsó, generando esa forma tridimensional en forma de cacahuete que revelan estas observaciones.
El bulbo de la Vía Láctea, “una de las zonas más importantes y más masiva de la galaxia”, es una región del espacio poco conocida porque se encuentra oscurecida por “densas nubes de gas y polvo”. “Las estrellas que hemos observado parecen estar moviéndose a lo largo de los brazos del bulbo en forma de “X”, ya que sus órbitas van de arriba a abajo y fuera del plano de la Vía Láctea. ¡Todo encaja perfectamente con las predicciones de los últimos modelos!”, destaca el chileno Sergio Vásquez, líder de uno de los equipos. EFE