El cuerpo del niño fue hallado en la madrugada de este sábado después de casi 13 días de intensa búsqueda, en los que un equipo de 300 personas han llevado a cabo contrarreloj una colosal obra de ingeniería civil inédita en España.
En rueda de prensa, el subdelegado del Gobierno en la región española de Andalucía (sur), Alfonso Rodríguez Gómez, explicó, además, que el pequeño se precipitó al pozo de forma “rápida y libre”.
Desde el pasado 13 de enero el pequeño se encontraba atrapado en un túnel de 25 centímetros de diámetro y 107 metros de profundidad perforado para realizar sondeos de agua.
Rodríguez Gómez avanzó que durante el día se conocerán los primeros datos de la autopsia, que se trasladarán a la magistrada que instruye el caso.
Aseguró, además, tener la certeza de que se ha hecho “todo lo humana y técnicamente posible” en las tareas de rescate del niño que definió como una “misión colosal”.
Por eso, agradeció su trabajo a todos los integrantes del dispositivo y lamentó el triste final de una “carrera de obstáculos” en la que la montaña “parecía que se defendía de los trabajos”.
El rescate del pequeño Julen ha mantenido en vilo a toda España, volcada en arropar a los padres y familiares del niño, en especial los vecinos de Totalán, localidad de la provincia andaluza de Málaga donde tuvo lugar la tragedia.
El matrimonio sufrió hace dos años la pérdida de otro hijo, de 3 años, de muerte súbita.
Tras el fatal desenlace comenzaron a conocerse las primeras reacciones, entre ellas la de la Casa del Rey, que expresó su “dolor más profundo” y su “pésame más sentido” a toda la familia de Julen.