La conversación tuvo lugar este mismo viernes, según informó la Santa Sede, y en la misma se habló “del contexto general de la política mundial” con “una atención particular a la situación de la guerra en Ucrania”, más de tres años después de la invasión rusa.
En concreto, monseñor Gallagher y Lavrov hablaron de “algunas iniciativas dirigidas a detener las acciones bélicas”, aunque en el comunicado no se especificó cuáles.
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“El diálogo se dedicó al cuadro general de la política mundial, con particular atención a la situación de la guerra en Ucrania y a algunas iniciativas dirigidas a detener las acciones bélicas”, se lee en el comunicado.
La Santa Sede también ha manifestado su disponibilidad a seguir con su compromiso humanitario en lo que respecta al intercambio de prisioneros.
Por último, se han examinado algunas cuestiones relativas a la vida religiosa en Rusia, en particular a la situación de la Iglesia Católica en ese país.
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La conversación entre el Vaticano y Moscú se produce en medio de los contactos que los Estados Unidos de Donald Trump organiza con Rusia y Ucrania para tratar de lograr un alto el fuego.
Y mientras el papa Francisco, siempre preocupado por la guerra en la “martirizada” Ucrania, prosigue con su convalecencia aislado en la Casa Santa Marta del Vaticano, tras pasar 38 días hospitalizado por unos problemas respiratorios de los que se está recuperando.
Diálogo sincero
El pasado marzo, el Vaticano instó a “un diálogo sincero, no sujeto a condiciones previas de ningún tipo” para una paz “justa y duradera”, en un comunicado sobre una conversación entre el secretario de Estado del papa, Pietro Parolin, y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
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El mandatario, por su parte, agradeció en sus redes sociales el “apoyo moral” del papa y la Santa Sede y sus esfuerzos para el regreso de niños ucranianos “deportados y desplazados ilegalmente a Rusia”, informando de que había entregado al Vaticano una lista de ucranianos retenidos en “prisiones y campos rusos”.
“Contamos con su apoyo para su liberación. El intercambio de prisioneros y un alto el fuego provisional incondicional de 30 días son los primeros pasos rápidos que podrían acercarnos significativamente a una paz justa y duradera”, alegó, en medio de la propuesta de tregua formulada por EE.UU.
“La voz de la Santa Sede es fundamental en el camino hacia la paz”, aseguró entonces Zelenski.
El papa Francisco siempre se mostró muy atento a la invasión rusa de Ucrania y en mayo de 2023 encargó al cardenal italiano Matteo Zuppi una misión para intentar acercar posturas para la paz, que le llevó a Kiev, Moscú, Washington y Pekín.
Fuente: EFE.