Cooperación, dice, tanto técnica como financiera, que es una herramienta “sumamente útil” para el desarrollo nacional y que ha tenido muy buenos resultados a lo largo del tiempo.
De hecho, dice, Paraguay ha demostrado ser muy bueno generando este tipo de convenios internacionales.
Por eso, si la derogación termina siendo ratificada en el Senado, esto podría tener un impacto negativo en la relación bilateral con la Unión Europea, afectando acuerdos actualmente en ejecución y posibles negociaciones a futuro, advierte.
Con ello, además, el Paraguay proyectaría una imagen de desconfianza hacia los demás países cooperantes y socios comerciales, “dado que el respeto hacia los acuerdos firmados es fundamental para el derecho internacional”.
En este caso, no solo la pérdida de los fondos para educación es grave, resalta, sino también “la arbitrariedad de derogar por motivos políticos” un convenio internacional con un socio estratégico en materia de cooperación internacional.
De hecho la UE manifestó el martes, por medio de un comunicado, que la derogación unilateral de un convenio, como sería este caso, constituiría un incumplimiento de un compromiso internacional y repercutiría en las relaciones entre la UE y Paraguay, afectando a desembolsos acordados ya futuros proyectos.