Los expertos vaticinan que con los atrasos en las inversiones, “es evidente que el sistema eléctrico se está debilitando y su confiabilidad se está reduciendo; la calidad del servicio de la ANDE se está deteriorando gradualmente, con consecuencias indeseadas”, como cortes de energía, sobrecarga de elementos de la red eléctrica, cortes selectivos de carga o hasta un colapso total del sistema.
Recordaron que la previsión del Plan Maestro 2021-2030 es invertir USD 6.200 millones en transmisión, distribución y generación, equivalente a un promedio de USD 620 millones por año; “sin embargo, solamente se ha realizado (ejecutado) un promedio de USD 300 millones por año”.
Añaden que en la planificación del sistema eléctrico se utiliza un método de redundancia, el criterio de planificación N-1, donde N es un elemento o instalación del sistema (en la transmisión, N = línea de transmisión, transformador de potencia, compensador de reactivos y otros). Así, “ante un evento imprevisto o programado, con pérdida de 1 (un) elemento, el sistema debe seguir funcionando normalmente”.
“La situación (...) está afectando a la calidad del servicio eléctrico conforme a las ocurrencias registradas recientemente, lo que se considera preocupante, sobre todo en épocas de verano cuando a causa del excesivo calor la carga del sistema aumenta considerablemente”, expusieron los técnicos del Ippse.