“Lo de las ventas ha sorprendido un poco y se debería más bien al tema de que la gente todavía no está teniendo suficientes ingresos consolidados, por decirlo, un flujo de ingresos estable (...) Cuando pasa eso, lo que hacemos es priorizar”, evaluó. En esa línea, indicó que los alimentos probablemente aumentan en sus ventas, pero en detrimento de otros productos, considerando que los precios se muestran elevados.
A su vez, Coronel llamó la atención en que el más reciente reporte del índice de confianza del consumidor (ICC) muestra una reducción que se basa en la merma de las expectativas, lo cual en conjunto con el bajón de las ventas reportado por el ente financiero matriz enciende cierta señal de alerta. “Nuestra expectativa en general bajó, el ICC no bajó por la situación (una de las variables), sino que bajó por las expectativas y el consumidor que tiene una expectativa menor gasta menos también”, consideró.
actividad. Con relación al desempeño de la economía, la experta señaló que los datos del BCP muestran una evolución hacia las proyecciones de crecimiento del producto interno bruto (PIB) en torno a un 4%, pese a que en marzo la actividad económica pisó freno y creció solo 0,2%.
“Está todavía en línea de lo que particularmente nosotros esperamos, no creemos que vaya a reducirse mucho las perspectivas por el momento. No obstante, habría que estar atentos... estaría (crecimiento de la economía al cierre del 2024) en torno al 4% o 4,5% que señala el Banco Central del Paraguay. Nosotros creemos que estaría un poquito más bajo, este clima un poco inestable para la zafriña hace que exista alguna incertidumbre en cuanto a si cerraríamos (el PIB) más cerca del 4,5% o del 4%”, manifestó.