“Las afirmaciones vertidas sin la existencia de denuncias concretas, solo buscan difundir informaciones absolutamente maliciosas y malintencionadas”, afirma el mensaje de los militares.
Los uniformados señalan que las acciones que realizan “están enmarcadas dentro del respeto a la Constitución Nacional, los tratados internacionales de derechos humanos y de derecho internacional humanitario”.
Asimismo, las Fuerzas Armadas invitan a los clérigos, y en forma extensiva a la ciudadanía en general, a formular denuncias concretas, en forma seria y responsable, ante “los organismos competentes a fin de que estos adopten las acciones legales correspondientes”.
“Instamos a la ciudadanía a denunciar o informar cualquier situación relacionada con las actividades de las bandas armadas organizadas, garantizando la reserva y confidencialidad”, agrega el comunicado.
Además, los militares agradecen “a las organizaciones y a los ciudadanos de bien por su apoyo y reconocimiento constante”, que permiten que la FTC siga trabajando para someter a los integrantes de las bandas armadas y organizadas al ordenamiento jurídico del país.
Denuncia. Mario Melanio Medina, del Comité de Iglesias para Ayudas de Emergencias (Cipae), junto con la Junta Directiva de dicha institución, visitó al presidente del Congreso, Fernando Lugo, para manifestarle la preocupación de los pobladores del Norte.
“La gente que vive en el Norte del país, antes que se sientan seguros, se ven perjudicados. Mantuve una reunión en Santa Rosa con los habitantes y me manifestaron que pasan hambre, porque los militares comen los pollos de las casas, les quitan los chanchos, persiguen a las mujeres y muchas cosas realmente difíciles de creer”, expresó el prelado.
Medina agregó que el malestar que generan los agentes del orden en la zona no es un hecho aislado, dado que todos los pobladores con los que se reunió pidieron el retiro de la FTC.