Tras su retorno ayer, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco, señaló a ÚH que fueron con una delegación de representantes, quienes mantuvieron reuniones con varias cámaras y también con algunas entidades públicas de la Comisión Europea.
Dijo que, aunque aún no obtuvieron ningún tipo de respuesta por parte de los europeos, percibieron muy buena receptividad por parte de ellos durante la presentación.
“Ellos manifestaron que es importante que Paraguay dé a conocer sus avances y realmente les pareció un muy buen trabajo el que les mostramos, pero sin decir si esto está ok para la UE, eso nadie te dice”, indicó.
Pastore advirtió que la eventual calificación negativa de la UE al país no se ajusta a la realidad, ya que el 94,5% de la superficie total de la soja proviene de áreas no deforestadas. Explicó que si Paraguay es considerado de alto riesgo, los controles y exigencias serán aún más estrictos y sería casi imposible exportar a la UE.
Héctor Cristaldo, por su lado, explicó en su momento que la idea de la misión en Bruselas era demostrar que el sistema es confiable y auditable. Si bien el mercado europeo representa solo el 4% de las exportaciones paraguayas, la decisión de la UE podría afectar indirectamente al país, ya que Argentina, su principal comprador de soja, destina parte de su producción al bloque europeo.