06 abr. 2025

La tercera roca del Sol

La existencia de este globo terráqueo hiperpoblado y bastante contaminado, aunque hermoso, es un milagro de la naturaleza, de la ciencia y de la probabilística.

La posibilidad de que se genere vida en una roca rodante en medio de galaxias solitarias es tan baja que no deja de sorprender cómo ciertas condiciones extraordinarias e irrepetibles en miles de millones de km a la redonda dieron origen a toda esta maravilla.

Los religiosos y las religiones –que aprovechan cualquier recoveco para tomar para sí los hechos, que en anteriores circunstancias negaban, y explicarlos con elucubraciones mágicas– hablan de que todo es obra de un ser superior.

Esta salida la tomaron cuando se fue desbaratando la teoría de que todo lo hizo un Dios al que en un determinado momento de su eternidad inmutable se le antojó generar nuestra existencia para luego tomarse libre un día.

Y un ejemplo de ello es el debate en torno a la edad de nuestro vecindario celeste. En 1650, el arzobispo irlandés James Ussher, tras elaborar por 20 años su monumental , derivados de los primeros orígenes del mundo, determinó con sospechosa exactitud que el universo fue creado el 23 de octubre del 4004 a.C. Actualmente la estimación más aceptada es que la fecha de nacimiento está en el orden de los 13.750 millones de años. Para darse una idea de la dimensión de esta cifra, si una persona la cuenta en voz alta de uno a uno, durante 16 horas diarias, la empresa titánica le llevaría 1.962 años.

Hay también seudocientíficos que pecan de idiotas por pretensiosos. El origen del término Big Bang es como mínimo curioso. Cuando se dio a publicar esta teoría, en son de burla el astrónomo inglés Fred Hoyle, en 1949, utilizó el término de forma peyorativa para ridiculizar la explicación. Luego, el mote fue adoptado por la ciencia.

Hablando de nombres, hay que acotar que la Tierra no es redonda. Su extraña forma es denominada geoide. En pocas palabras, la Tierra tiene forma de Tierra y sanseacabó.

Esta peculiaridad hace que la tercera roca del Sol tenga un radio ecuatorial de 21,3 km mayor que el radio polar, por ello la cumbre del Chimborazo, montaña de 6.268 m de altitud ubicada cerca del ecuador, esté 2.618 m más lejos del centro de la Tierra que el Everest, de 8.850 m, ubicado en otra latitud.

Estos y otros datos nos brinda Joaquín Barañao en , la que vamos a ir desgranando mientras avance en su lectura. Como se ve: lo bueno, si ajeno, es dos veces bueno.