06 abr. 2025
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Mary Glezcu

El actor cubano Mario Cimarro no pudo evitar emocionarse al estar presente en la gran fiesta de la Virgen de Caacupé. Manifestó que es bastante devoto de María y mostró su admiración por el ambiente que se vive en la Villa Serrana.
Son varias las historias de milagros que los fieles atribuyen a la intercesión de la Virgen de Caacupé. Una de ellas es de una bombera, quien a los 15 años regaló su cabello a María, tras sanarla de una enfermedad.
Un agente de la Policía Nacional que llegó el pasado jueves a Caacupé, para formar parte del operativo de seguridad, contó su historia a Última Hora. Dijo que, pese a la añoranza por estar lejos de su familia, se siente satisfecho al estar al servicio de la comunidad en la fiesta mariana.
La hermana Celsa Cabrera, de 83 años, acompaña a la Virgen Peregrina de Coronel Oviedo a Caacupé desde hace cuatro décadas. La religiosa recordó sus inicios en la movilización y contó que en la primera caminata que hicieron los fieles “casi murieron” por falta de agua.
La Virgen Peregrina de Coronel Oviedo llegó al mediodía de este sábado desde el Departamento de Caaguazú hasta la Basílica Menor de Caacupé. Alrededor de 300 feligreses acompañaron el viaje con la imagen por tres días.
Un solitario ciclista salió desde la ciudad de Ñemby, en el Departamento Central, rumbo a la Basílica de Caacupé para agradecer a la Virgen de los Milagros por la salud de sus hijos, como lo hace cada año en que se aventura a la travesía.
El Depredador no pudo evitar realizar una visita a Caacupé, en el marco de la fiesta mariana. Desde hace días recorre los alrededores de la Basílica Menor causando furor entre los feligreses, con quienes se toma fotografías.
Una mujer llegó este viernes a Caacupé desde Coronel Oviedo, Departamento de Caaguazú, en compañía de sus hijas, a quienes vistió como la Virgen de Caacupé para cumplir una promesa que planea extender por 18 años.
Águeda Morel, de 63 años, llegó caminando desde Yaguarón, Departamento de Paraguarí, hasta la Basílica Menor de Caacupé, para cumplir su promesa a la Virgen de los Milagros.
Rubén Flores Martínez, de 67 años, colaboró con los estudios de sus dos hijas, hoy en día profesionales, gracias a que toda su vida trabajó sacando fotos con su carrito de caballos a los fieles que visitan a la Virgen de Caacupé.