La doctora Rossana Núñez Arias, que es buscada por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), y que fue ubicada por ÚH trabajando en el Hospital Distrital de Itakyry (Alto Paraná), retiró 10 talonarios de recetas cuadruplicadas, con 25 hojas cada uno, en 7 meses del 2011.
Esto equivale a disponer 250 recetas destinadas a la prescripción de medicamentos controlados (estupefacientes).
La Senad estaba tras los pasos de esta médica, desde que su nombre apareció en recetas cuadruplicadas, con su sello y firma, respaldando faltantes de lotes de morfina y otro medicamento controlado en la cadena de farmacias Keival, cuyo propietario, José Ramón Penayo, se dedicaba al microtráfico.
Desde octubre, el Departamento de Registro y Fiscalización de la Senad venía buscando a la doctora Núñez, porque además se confirmó que en una de las recetas suscritas por la profesional, la morfina estaba destinada al sanatorio San Nicolás, con el cual no tenía vinculación laboral alguna. Además, que los talonarios de recetas cuadruplicadas retirados por ella, según confirma la doctora Myrta Pane de Facetti, los solicitaba a nombre del sanatorio Ansa, de Asunción.
SORPRENDIDOS PESE A QUE LA ÚLTIMA INFORMACIÓN QUE MANEJABA LA SENAD SOBRE LA DOCTORA ERA JUSTAMENTE QUE SE ENCONTRABA EN EL ALTO PARANÁ, EL ESCASO NÚMERO DE FUNCIONARIOS DE REGISTRO Y FISCALIZACIÓN IMPIDIÓ QUE PUDIERAN REALIZAR EL SEGUIMIENTO PARA SITUAR EL PARADERO ACTUAL DE LA MÉDICA, ACLARAR SU SITUACIÓN Y COMUNICAR A LA FISCALÍA.
Por eso incomodó en la institución Antidrogas la noticia de que la doctora Núñez fuera ubicada por periodistas de ÚH en Ciudad del Este, trabajando en el Hospital Distrital de Itakyry.
Darío Martínez, jefe de Registro y Fiscalización de la Senad, reconoce que no cuenta con personal suficiente para cubrir la amplia labor que se le asigna de controlar la producción, fabricación, importación, exportación, transporte, almacenamiento, suministro y venta de estupefacientes, y demás drogas peligrosas, tarea que desempeñan en forma articulada con la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria.
Aclaró, sin embargo, que está pendiente la asignación de más funcionarios para el área que le toca fiscalizar, los que recibirán entrenamiento especial sobre fármacos y las leyes vigentes. Más aún, según Martínez, considerando las variadas formas en que se burlan los controles.