Por Susana Oviedo | soviedo@uhora.com.py
La médica Rossana Núñez Arias se encuentra trabajando en el hospital distrital de Itakyry (Alto Paraná). La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) la viene buscando desde octubre último, por un caso de tenencia y tráfico ilícito de estupefacientes en el que el nombre de la profesional resultó comprometido.
Recetas cuadruplicadas auténticas usadas para prescribir medicamentos controlados, que llevan su firma y sello avalan, entre otras, la salida de más de 2.300 ampollas de morfina de la cadena de farmacias Keival, supuestamente para la unidad de terapia intensiva de un sanatorio situado en Fernando de la Mora, de nombre San Nicolás.
Resulta que este centro asistencial no tiene terapia intensiva, ni la doctora pertenece a su plantel.
Pero no es todo, la farmacia se intervino en octubre pasado, días después de que José Ramón Penayo, registrado en la Senad como propietario del establecimiento, fuera detenido en posesión de estupefacientes en una casa de videojuegos que explotaba en Luque, donde comercializaba marihuana y medicamentos como el disomnilán (flunitrazepam) y rigix (sildenafil).
Cuando funcionarios de la Senad y de la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria intervinieron las farmacias Keival, hallaron varios faltantes de medicamentos controlados. Es decir, la salida de estos productos no estaba avalada por las correspondientes recetas médicas.
MORFINA. Estas fueron arrimadas recién diez días después por los responsables de la farmacia, para justificar la salida de lotes de morfina y meperdol (pendatina), suscriptas por la doctora Núñez (ver facsímil).
La sospecha sobre la médica aumentó a partir del llamativo dato de que la misma había retirado entre enero y julio del 2011 un total de 10 talonarios enumerados de recetas cuadruplicadas, cada uno conteniendo 25 hojas. Y un detalle: Al examinar la numeración de las recetas presentadas por la farmacia Keival, se constató que corresponden a otros talonarios que Núñez abonó y retiró del Ministerio de Salud en el 2009 y el 2010.
PARA AMSA. Así lo confirmó Myrta Pane de Facetti, jefa de la Oficina Técnica de Vigilancia Sanitaria de la XVIII Región Sanitaria, dependencia del Ministerio de Salud Pública que, entre otras tareas, se encarga de proveer los talonarios oficiales de recetas cuadruplicadas a los profesionales acreditados.
Rossana Núñez, a quien la funcionaria del Ministerio la individualiza perfectamente, llenó varias solicitudes para llevar dos talonarios por vez en nombre del sanatorio Amsa, por lo que no despertaba ninguna sospecha en el Ministerio.
Pedro Estévez, del sanatorio Amsa, aclaró que la doctora Núñez quedó desvinculada de este centro asistencial hace cuatro años y que, evidentemente, siguió utilizando el nombre de la institución para gestionar recetarios del Ministerio de Salud.
“Tenemos suficientes justificativos para detenerla y comunicar a la Fiscalía”, afirmó Darío Martínez, jefe de Control y Registros de la Senad, tras aclarar que habían seguido varias direcciones de la doctora y que las últimas pistas señalaban hacia el Este del país, donde periodistas de ÚH en Ciudad del Este la ubicaron trabajando normalmente en el Hospital de Itakyry; es decir, en un hospital del Gobierno.
LAS RECETAS FALSIFICADAS
Medicamentos sujetos a control por la Ley 1340, “Que reprime el tráfico ilícito de estupefacientes y drogas peligrosas”, se consiguen mediante recetas médicas falsificadas y firmas apócrifas de profesionales de la Salud, para su comercialización por parte de microtraficantes.
Una investigación publicada desde ayer por este diario revela que hasta el nombre de sicólogos utilizan, pese a que por ley estos no pueden emitir una receta cuadruplicada exigida para la venta de los fármacos controlados. Quienes trafican con estos productos, desviados del circuito médico, simplemente reemplazan por el de “doctor” el título de licenciado que llevan los sicólogos. Así los hacen aparecer en los sellos fabricados para estamparlos en las recetas, que también son clonadas de los recetarios oficiales proveídos por el Ministerio de Salud Pública.
Entre los fármacos obtenidos por esta vía figuran el disomnilán, la morfina y el meperdol, entre otros.