06 abr. 2025

Medidas de Piñera no frenan las protestas y sigue el toque de queda

Miles de personas en Chile volvieron a las calles ayer, por quinto día consecutivo, para protestar contra el Gobierno en medio de los estados de emergencia decretados en varias zonas del país.

Sin freno. Los enfrentamientos entre manifestantes y policías siguen en varias regiones.

Sin freno. Los enfrentamientos entre manifestantes y policías siguen en varias regiones.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, comenzó ayer a jugar la carta política para intentar acallar las protestas ciudadanas con un acuerdo social pero los principales partidos de oposición le dieron la espalda y en la calle las revueltas –que suman 15 muertos– mantenían su intensidad.

El partido Socialista (PS), el más grande de la oposición, el Frente Amplio (izquierda radical) y el Partido Comunista se abstuvieron de participar en la reunión convocada por Piñera para buscar un acuerdo social. “Nosotros creemos que el diálogo es indispensable y urgente, pero debe ser un diálogo abierto y nosotros creemos que el llamado del presidente no cumple esas condiciones”, afirmó Manuel Monsalve, jefe de bancada del PS, que gobernó durante tres períodos tras el retorno a la democracia en Chile, en 1990. En cambio, la opositora Democracia Cristiana (DC) y el Partido por la Democracia asistieron a la reunión. A su término, sus respectivos líderes afirmaron que plantearon a Piñera el retiro del Congreso de una reforma tributaria y otra de pensiones, insuficientes para responder a las demandas sociales. También reclamaron levantar el estado de emergencia y el toque de queda. “El presidente tiene la palabra, los cambios son profundos”, afirmó el presidente de la DC, Fuad Chahín.

protestas. En Santiago de Chile, miles de manifestantes comenzaron a llegar a la Plaza Italia, epicentro de las manifestaciones de la capital, que durante las primeras horas de la mañana permaneció tranquila. Con el paso de las horas los manifestantes se fueron agolpando en la zona, fuertemente custodiada por militares, que desde el viernes están desplegados en la capital y las localidades de la región Metropolitana. Carabineros desplegó a las Fuerzas Especiales y los carros lanzaagua y lanzagases para dispersar a los manifestantes, con el lanzamiento de bombas lacrimógenas, una estrategia que se ha repetido en la zona por días.

En Valparaíso las protestas volvieron a la zona del puerto y se repitieron los enfrentamientos entre manifestantes y policías. En la sureña Concepción, una multitudinaria marcha recorrió las calles de la capital de la región del Biobío, que junto a Valparaíso y Santiago fueron los principales focos de disturbios, incendios y saqueos, y las primeras ciudades en estar bajo el estado de emergencia y en las noches bajo toque de queda.

Caos y saqueos. La intervención del Ejército para disolver una manifestación pacífica desató el caos en Valparaíso, donde se registraron saqueos y disturbios por cuarto día consecutivo. Los gases lacrimógenos, barricadas y desmanes enturbiaron una jornada que arrancó con una animada y colorida manifestación liderada por empleados del hospital público de Valparaíso a la que se sumaron estudiantes, jubilados y trabajadores. Sus reclamos y aspiraciones resumían la demanda de cambios que subyacen en el fondo de este estallido social que puso contra las cuerdas al Gobierno.

Presidente pide perdón por no anticipar el estallido social
El presidente Sebastián Piñera anunció anoche un paquete de medidas sociales que incluye un aumento de 20% a la pensión universal básica, congela las tarifas de electricidad y propone una ley para un seguro de enfermedades catastróficas en Chile, en la quinta jornada de fuertes manifestaciones. ”Reconozco esta falta de visión y le pido perdón a mis compatriotas”, afirmó. “Frente a las legítimas necesidades y demandas sociales de la ciudadanía, hemos recibido con humildad y claridad el mensaje que los chilenos nos han entregado”, dijo Piñera en un discurso que dio un giro radical al tono confrontativo hacia los manifestantes de los últimos días y que encendió aún más las calles del país.