Tanto las autoridades del Partido Patria Querida (PPQ) como el candidato liberal para Asunción, Eduardo Nakayama, zanjaron las diferencias que habían surgido por el hecho de que los patriqueridistas propusieron las urnas delivery como mecanismo de elección de candidaturas en la oposición.
Nakayama, quien en un primer momento consideró descortés el hecho de que la cúpula del PPQ no haya convocado a todos los sectores de oposición que pugnan por la candidatura para poner a conocimiento su posición, ayer señaló que finalmente el titular de PPQ, diputado Sebastián Villarejo, afirmó que su sector buscará denodadamente la unidad.
“Continuaremos apelando al diálogo para buscar los consensos por sobre las diferencias; conversamos con Villarejo y nos comprometimos a avanzar buscando los mecanismos para unir a las fuerzas que queremos cambiar Asunción”, dijo.
Tras limar las asperezas, el candidato liberal sostuvo que buscarán los puntos de coincidencia en una mesa de diálogo.
No coincide. Sin embargo, quien rechazó el comunicado de PPQ fue la candidata progresista de Asunción para Todos, Johanna Ortega, quien descalificó al diputado Sebastián García.
Primeramente señaló que los del PPQ con ese comunicado se comportaron “como patrón y nosotros no somos sus peones”.
Instó además a García a bajarse en igualdad de condiciones a la cancha política y no “se aproveche del cargo que todos le pagamos (parlamentario)” para hacer su campaña proselitista.