De exuberante imaginación y excepcional fecundidad poética, Emiliano utilizó el jopará (mezcla del guaraní y el español) para escribir sus versos.
Es autor de Primavera, Asunción del Paraguay, Pyahre amayguype, Las 7 cabrillas, Adiós che parahekue, entre otras muchas canciones ya clásicas del cancionero popular paraguayo.
Poeta guitarrero y bohemio, la mujer fue una de las musas predilectas de emotivas composiciones suyas como Che la reina, La última letra y Siete notas musicales, por citar algunas. El músico falleció en 1949, producto de un trágico episodio.