La madre de la niña relató este lunes a radio Monumental 1080 AM la desgracia que afectó a su familia. Comentó que su hija de 13 años recibió en la cabeza una bala perdida, que fue imperceptible, cuando estaba dentro de su vivienda, ubicada en Pedro Juan Caballero, Amambay.
No obstante, se detectó que un proyectil se alojó en la cabeza de la víctima cuando fue trasladada a Asunción.
La niña ingresó en el Instituto de Previsión Social (IPS) Central alrededor de las 13:30 el domingo y de inmediato fue internada en Terapia Intensiva. Tras estudios más profundos se identificó que tenía una bala.
La paciente fue derivada de la previsional de Pedro Juan Caballero, donde no se le había podido diagnosticar el motivo de sus síntomas, puesto que presentaba reiteradas convulsiones y vómitos.
La mamá mencionó a la emisora que una noche antes su hija fue encontrada tendida en el suelo y no presentaba ninguna herida. De inmediato fue auxiliada y llevada al IPS pedrojuanino, donde fue asistida por varias horas sin poder identificar su cuadro.
“Me dijeron que podría estar desarrollando un cuadro epiléptico. Me preguntaron si teníamos historial. Volvieron a insistir si no consumió nada porque seguía vomitando y convulsionando. Pasaron más de cinco horas y ella no se despertaba. Ahí nos dijeron que la trasladarían hasta la capital”, comentó la mujer.
Explicó que aparentemente el orificio que le produjo el proyectil fue muy pequeño y no le provocó ningún sangrado, por esa razón no se pudieron percatar de ello en su localidad, además de que no poseían todos los recursos.
“La bala está alojada en el lado derecho, en un lugar que no se va a poder sacar, porque provocaría mayores daños, incluso le podría provocar la muerte. Ahora lo que esperamos es la evolución de ella”, prosiguió la madre.
Su hija fue sometida a una cirugía de urgencia para el drenaje de la sangre que se acumuló en su interior. Ahora se encuentra en un coma inducido y debe permanecer por 48 horas en observación.
Estable, pero en estado crítico
El doctor Elías Rolón, director médico del IPS, explicó que a la niña se le realizó una tomografía y ahí se detectó la presencia del proyectil. Hasta el momento, los médicos siguen analizando si extraer o no la bala.
“Es fundamental las primeras horas. No sabemos el tamaño del proyectil, eso sabremos si se procede a extraer, pero por el momento no es recomendable”, detalló en diálogo con la misma emisora radial.
Rolón manifestó que todavía no se puede hablar de secuelas en la pequeña y confía en que la paciente se recupere, teniendo en cuenta su edad.
“La bala aparentemente está cerca del tronco cerebral, una zona sensible y muchas veces es menor no tocar. Todavía no se puede decir si tendrá secuelas neurológicas”, puntualizó.
Igualmente, indicó que se drenó un hematoma del cerebro y se colocó un catéter para descomprimirlo. La niña está en coma inducido, con soporte de inotrópicos. “Ella está estable, pero en estado crítico”, comentó.
La Policía Nacional y el Ministerio Público ya se encuentran indagando el hecho. Agentes fiscales y de Criminalística establecieron comunicación con la madre de la niña para verificar la vivienda, puesto que habría acusado la bala estando en su habitación.