05 abr. 2025

ONG en red

Las organizaciones no gubernamentales o representantes de la sociedad civil son las asociaciones inscriptas con capacidad restringida, las entidades de beneficio público, las fundaciones, las iglesias, las academias y similares. Todas ellas deberían ser la tercera parte de la mesa en materia de políticas públicas hacia el desarrollo sostenible, en el marco de estado de derecho en democracia, regido por valores cristianos o similares, con énfasis puesto en fortaleza macroeconómica, inclusión microeconómica de bienestar compartido así como en justicia social y equilibrio ambiental, fomentando el desarrollo tecnológico de última generación junto con la integración internacional en igualdad de oportunidades. Esto debería ser así independientemente de los vigentes modelos o sistemas jurídicoinstitucionales o socioeconómicos y ecológicos. También debería estar en funcionamiento permanentemente, vale decir tanto en épocas normales, sin enfrentamientos bélicos ni desastres telúricos, como cuando los países están inmersos en algunas o varias de estas circunstancias excepcionales y esta vez en una de las peores pandemias.

EMERGENCIA ES OPORTUNIDAD. Con motivo de los azotes luctuosos del coronavirus Covid-19, con ya millones de infectados y centenares de miles de muertes a nivel mundial, con las Américas registrando la mayor concentración de víctimas, ubicándose ya los EEUU y Brasil entre los peores casos del mundo, también con el último tipo de cuantificación de las mismas: Fallecimientos e infectados por millón de habitantes en cada país. Otros países sudamericanos se hallan también en esa misma senda lúgubre. No obstante, Paraguay está, juntamente con Costa Rica y Uruguay, entre los mejor posicionados, a pesar de las dificultades por las que también estamos pasando.

LATINOAMÉRICA. Es el continente más desigual entre los desiguales, ostentando los peores índices de corrupción, fomentada por gigantesca impunidad, con sus secuelas de clepto- e ineptocracia y nepotismo. Aquí más que nunca se percibe la desazón de sus ciudadanos, que presencian estupefactos altos niveles de mal manejo de la cosa pública, con brotes ya de estallido social. En este contexto, las organizaciones que más efectivamente se han alzado en contra de tales lacras son precisamente las de la sociedad civil, tomando las calles y organizando manifestaciones, exigiendo no solamente transparencia sino también justicia: ¡Hay que castigar a los culpables en forma ejemplar. Nada ya de transparencia con impunidad!

SANCIONAR A LOS CULPABLES. En teleconferencias nacionales e internacionales hemos venido exigiendo que los tradicionales sectores público y privado terminen con tamaña usurpación sistemática del dinero que aportan los contribuyentes. Los aprovechados de siempre lo hacen a través de maniobras fraudulentas, todas ellas ilegales, y también poniendo en vigencia el “robo l-e-g-a-l de impuestos”, consistente en sancionar y promulgar leyes de presupuesto público, autoasignándose remuneraciones siderales por encima de las posibilidades que tiene el país para financiarlas.

QUE DEVUELVAN LO ROBADO. En plena época de emergencia, como la desatada por el covid19 y su correlato la recesión económica, con centenares de miles de trabajadores formales e informales perdiendo gran parte de sus ingresos y muchos de ellos hasta su puesto de trabajo, los ladrones siguen usurpando las escuálidas Arcas del Estado. Miles y miles de micro y pequeños empresarios de zonas urbanas y rurales han tenido que cerrar puertas o trabajar solamente a medias. En tiempos aciagos como éstos son numerosos los corruptos y estafadores de siempre, sacando provecho de la tragedia de sus compatriotas, en beneficio propio. Parte del hiperendeudamiento en que ha incurrido el país para salvar la salud de la población y de la economía ha terminado en bolsillos inescrupulosos. No han recibido todavía sanción ejemplar: Hay que exigir ya, una vez comprobada la estafa, la restitución del dinero robado.

BASTA YA. En este contexto, es hora de que se articule una Red Nacional de Organizaciones de la Sociedad Civil, con autoridades propias, que prosiga con su trabajo de denuncia de delitos económicos. Mejoremos aún más nuestro desempeño denunciando anomalías y exigiendo justicia. Gran parte de las ONG, del sector público y del privado está compuesta por gente honesta, capaz y trabajadora. ¡Juntémonos todos y acabemos con el robo!