“Fue un año vertiginoso, de mucho trabajo. Estoy orgulloso del ámbito legislativo, donde se aprobó el 100% de los proyectos que presentamos”, indicó, durante una especie de entrevista brindada ayer a la Vocería oficial de Gobierno.
El mandatario afirmó que está “entusiasmado y optimista”, pero admitió, no obstante, que se encuentra “lejos del sentimiento de satisfacción” en su primer año al frente del Poder Ejecutivo.
También se refirió al grado de inversión alcanzado por la calificadora de riesgos Moody’s que elevó la calificación crediticia de Paraguay de Ba1 a Baa3, calificándolo como un hito histórico para nuestro país.
“Es alcanzar la cúspide de una montaña. Pero es totalmente insuficiente para lo que nosotros aspiramos. Quiero seguir avanzando en el grado de inversión, quiero colocar a Paraguay como el país con mejor calificación de Sudamérica”, sostuvo.
El mandatario se refirió también a otras reformas, como la creación del Ministerio de Economía y Finanzas, que reúne en sus funciones a un ministerio y dos secretarías, y “tiene una visión mucho más clara de cómo tiene que llevar adelante la coordinación con las otras instituciones dentro del campo económico. También se refirió a la reformulación del Gabinete Social con un nuevo rol para el Ministerio de Desarrollo Social, todo esto en connivencia con el Legislativo, aprovechando la mayoría oficialista en ambas Cámaras del Congreso.
Destacó también que durante su primer año de gobierno estableció una mesa de diálogo con gobernadores e intendentes de los distintos departamentos, a modo de una mejor coordinación con las autoridades locales para dar respuesta a las necesidades. “Ellos son quienes están más cerca de los problemas”, dijo.