04 abr. 2025

Plan maestro

El 80% de las importaciones y exportaciones, así como más del 70% de toda actividad comercial realizada en el país, dependen de la hidrovía Paraguay-Paraná.

Por esa razón, urge que el Estado pueda adoptar medidas que permitan contar con una ruta fluvial capaz de afrontar los problemas cíclicos que afectan a la navegación.

Desde hace décadas, el Estado paraguayo utiliza la estrategia de reaccionar ante las bajantes, arrastre de sedimentos, entre otros problemas, que afectan a la navegación comercial. Para ellos, siempre fue muy importante el apoyo del sector privado.

El sector naviero crece cada año, así como la demanda de sus servicios. Por ello, se requieren medidas a largo plazo, que permitan cuidar el funcionamiento de todo tiempo de la hidrovía.

Paraguay tiene la tercera mayor flota del mundo con unas 2.800 embarcaciones que operan con la bandera tricolor y el sector emplea a unas 50.000 personas, por lo que su impacto es sumamente importante.

La importancia que tiene para la economía y todo el derrame que proporciona al país deberían ser suficientes para que el Gobierno se ponga las pilas.

Recientemente, Raúl Valdez, presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (CAFyM), en entrevista con Última Hora, dijo que el sector lamenta que el ofrecimiento de apoyo por parte del Cuerpo Ingenieros de los Estados Unidos para elaborar un plan maestro en la hidrovía esté empantanado en el Congreso.

En marzo del 2023, los Gobiernos de la República del Paraguay y de los Estados Unidos de América suscribieron un Memorándum de Entendimiento para la Elaboración de un Plan Maestro para la Navegabilidad del río Paraguay. Si embargo, el documento está trancado en el Congreso por un aparente malestar del cartismo por las sanciones impuestas a Horacio Cartes, quien lidera el movimiento y el Partido Colorado.

El Gobierno y el sector privado trabajan de forma coordinada, y una muestra de ello son las medidas adoptadas ante la crisis del río Bermejo, que golpeó duramente a la economía local y regional. Sin embargo, recién con un plan maestro de obras se podrán contar con soluciones definitivas, así como con obras que mitiguen impactos de las bajantes. Ahora, por ejemplo, la crisis del Bermejo se traduce en sobrecostos y demoras para la llegada de materia prima para las industrias.

El apoyo de Estados Unidos en la hidrovía será clave, ya que se trata de profesionales con una vasta experiencia en este tipo de planes, como lo son las obras en el canal de Panamá. Por esa razón, el Gobierno no debería dejar pasar la oportunidad de ejecutar el convenio, a pesar de que esto supondrá una erogación por parte del Estado.

La demanda de servicios de fletes en la hidrovía sigue en aumento y se estima que se deben realizar millonarias inversiones en el sector. Algo que el Gobierno viene buscando mediante costosas misiones en el exterior. ¿Por qué no fortalecer un sector que es pujante y cuyas inversiones traen beneficios de forma automática?

La Unión Industrial Paraguaya (UIP) estima que se deben construir unas 350 embarcaciones por año para reemplazar las existentes y cubrir la demanda con miras al 2041. Se habla de un derrame aproximado a los USD 1.000 millones para los próximos 20 años.

El Gobierno debería dejar de intentar resolver los problemas de Horacio Cartes y centrarse en impulsar el crecimiento económico de sectores que tendrán un verdadero derrame en la economía de sus ciudadanos.

Cualquier problema que afecte al flete fluvial se traduce en impactos para el bolsillo de los ciudadanos.

Por ejemplo, un flete caro por las ineficientes respuestas a problemas cíclicos, impacta en la suba del combustible. Cuando este producto sube, también es más cara la canasta básica.

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