Si bien los resultados son favorables, todavía persisten desafíos en términos de equidad y acceso, especialmente en zonas rurales donde la deuda histórica en cuanto a educación sigue esperando a ser saldada, sin dejar de mencionar el déficit en cuanto a infraestructura y que muchos de los niños y adolescentes siguen dando clases bajo árboles.
Según el censo, del total de la población de 5 y más años de edad, que asciende a 5.644.232 personas, el 97,0% asiste o asistió a una institución de enseñanza formal. Desglosando las cifras por distribución por nivel educativo, el censo arrojó que la educación primaria sigue siendo el nivel predominante.
En 2022, la población de 5 y más años de edad, 35,3% tienen nivel de educación primaria (1° y 2° ciclo), seguido de la educación secundaria (1°, 2° y 3° curso de la educación media) (24,6%), y la educación terciaria que incluye la universitaria y no universitaria (19,3%).
El porcentaje de personas con educación secundaria mostró un incremento significativo en las últimas dos décadas, pasando del 11,8% en 2002 al 22,6% en 2022. Esta mejora refleja un avance en el acceso a la educación formal y un aumento en los años de escolarización de la población paraguaya.
A pesar de estos avances, se observan diferencias entre áreas urbanas y rurales. En las zonas urbanas, el 21,4% de la población completó entre 1 y 6 años de estudio, mientras que en las áreas rurales este porcentaje asciende al 45,9%, evidenciando brechas en el acceso a la educación.
El promedio de años de estudio de la población de 15 y más años de edad también ha aumentado en los últimos 30 años. En 1992, el promedio era de 5,2 años, mientras que en 2022 alcanzó los 9,8 años. En términos de género, las mujeres superaron a los hombres en este indicador, con un promedio de 10,0 años de estudio frente a 9,7 años entre los hombres.
Por departamentos, Asunción lidera con el mayor promedio de años de estudio (12,6), seguido del Departamento Central con 10,8. En el extremo opuesto se encuentran Presidente Hayes, Boquerón y Alto Paraguay, con promedios de 8,0, 7,8 y 7,8 años de estudio, respectivamente.
Programas. Desde el Ministerio de Educación y Ciencias aseguran que el Gobierno apuesta por el programa de alimentación escolar Hambre Cero, atendiendo a que no solo dará comida a los niños de primaria, sino que también animará a los estudiantes de secundaria a seguir estudiando.
El ministro Luis Ramírez dijo que se ‘‘busca reducir la deserción escolar, especialmente en la secundaria, donde más estudiantes dejan la escuela’’, sobre todo, en zonas rurales. Incluso se aplican programas de tutorías telefónicas personalizadas para estudiantes de 4º a 6º grado, enfocándose en fortalecer sus habilidades de lectura y escritura.