Con 20 años de funcionamiento, la escuela fue construida por la comunidad con recursos propios, utilizando madera que hoy está pudriéndose y está siendo carcomida por kupi’i (termitas). Las últimas tormentas agravaron la situación, debilitando las vigas y soportes, lo que ha generado un ‘‘riesgo inminente para más de 180 estudiantes y docentes’’.
Ante el peligro de derrumbe, los profesores optaron por dictar clases bajo los árboles dentro del predio escolar en una situación que ya no da más frente a la indiferencia de las autoridades.
El director de la institución, Sixto Galeano Romero, expresó su indignación por el abandono estatal y recordó que desde 2009 vienen solicitando aulas nuevas para la educación media. “La primera promoción de egresados en 2011 tuvo clases bajo un árbol, y 16 años después seguimos sin aulas. Nuestra infraestructura tiene 21 años y se está pudriendo’’, explicó.
Recordó que hace un año rompió el protocolo para hablar directamente con el presidente Santiago Peña en un acto oficial en la zona y le reclamó que al menos se construya un aula nueva, pero hasta el momento ‘‘no se dio ninguna solución’’, incluso pese a la presencia del mismo ministro de educación Luis Ramírez en ese mismo acto con autoridades locales.
Las exigencias de la comunidad educativa no se limitan solo a la falta de infraestructura. El director Galeano dijo que también denuncian deficiencias en la provisión de insumos básicos, como la entrega incompleta de kits escolares. Los útiles llegaron a 90% y mediante gestiones se pudo alcanzar para 95 %, pero todavía falta.
Así mismo, refirió que no están llegando productos para el almuerzo escolar, lo que afecta directamente la alimentación de los estudiantes.
A esto se suma la falta de acceso a internet, que deja a los alumnos y docentes sin posibilidad de utilizar plataformas digitales de aprendizaje.
“Seguiremos haciendo que nuestras demandas sean escuchadas. No podemos permitir que nuestros estudiantes sigan estudiando en condiciones indignas y peligrosas”, manifestó Galeano, quien dijo que seguirán insistiendo hasta que las autoridades en Asunción les escuchen.