Robert Freddy González se presentó en la tarde del jueves en una sede policial para ponerse a disposición de la Justicia. En uno de los cuatro sospechosos del asesinato del barrabrava de Olimpia, Ángel Enrique Lemos Valdez, alias Kike, que ocurrió en la ciudad de Villa Elisa.
De acuerdo a la investigación de la Fiscalía, este hombre es el que bajó del automóvil con un revolver en la mano. Sin embargo, el ahora detenido afirmó que él no llegó a disparar porque el arma no funcionó.
También declaró que “nunca pasó por sus mentes” asesinar Ángel Lemos, sino que la intención era sacarle su camilla para poder negociar la devolución de una bandera de Cerro Porteño, que, según ellos, fue robada tiempo atrás. Es la misma versión que dieron los otros dos detenidos.
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“Nunca pasó por nuestra mente matarle a nadie, solo queríamos negociar con él”, expresó en una conversación con NPY.
En el crimen participaron cuatro personas que llegaron a bordo de un automóvil hasta la vivienda de la víctima fatal, quien se encontraba con unos amigos sentado en la vereda. Tres bajaron del rodado y dos dispararon contra el hombre.
Por este caso, el primer detenido fue Elías Fabián Paredes (26), quien sería el conductor del vehículo. El sospechoso se declaró inocente y afirmó que solo fue contratado por unos amigos como chofer de plataformas, y no sabía que planeaban cometer un crimen.
El segundo detenido es Junior Alejandro Escurra Orué (26), alias Cabecita, líder de una facción de la barrabrava de Cerro Porteño. La única persona que sigue prófuga es Alex David Mongelós Mendoza, alias Titiqui, quien es la persona que tenía el arma larga y que estaba como copiloto.
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El origen de la bandera robada de Cerro
La muerte de Ángel Enrique Lemos Valdez, alias Kike, líder de una de las facciones de la barra organizada del Club Olimpia, tiene su origen en un hecho ocurrido seis años atrás, con una muerte de por medio y una bandera robada, según datos que manejan los investigadores.
Para reconstruir la historia habrá que remontarse al 21 de abril de 2019, cuando se jugaba un clásico entre Cerro Porteño y Olimpia en el estadio Defensores del Chaco.
Ese día se dio un enfrentamiento brutal entre hinchas de Cerro Porteño, pero que militan en las facciones La Plaza y Comando. La trifulca tuvo lugar en Barrio Obrero, en inmediaciones al estadio La Nueva Olla.
Jesús Alberto Monín Silva, que por entonces contaba con 22 años, intentó correr del enfrentamiento y mientras huía fue atropellado por un automóvil en la esquina de las calles Estados Unidos y 8.ª Proyectada.
El fallecido era líder de la barra Comando y sus compañeros juraron venganza en aquel entonces, según el seguimiento que se hizo en radio Monumental 1080 AM.
En su honor confeccionaron una bandera azulgrana con su rostro y la frase “Jesús vive” que era exhibida en los principales partidos donde jugaba el club de Barrio Obrero, mientras recrudecía la rivalidad entre Comando y La Plaza.
Fue esa la bandera que se llevaron integrantes de la barrabrava del Club Olimpia y que los hinchas de Cerro querían recuperar.