06 abr. 2025

Todo se transforma

Lida Duarte – @lidaduarte

Vertedero. Proyecto de cierre de Cateura ahora pasa al Senado. Si se aprueba, clausura será a  90 días de implementación.

Vertedero. Proyecto de cierre de Cateura ahora pasa al Senado. Si se aprueba, clausura será a 90 días de implementación.

El Día de la Educación Ambiental se celebró el martes pasado, pero no podríamos ser más indiferentes a esta fecha y a la necesidad de implementar políticas públicas relacionadas con el cuidado de nuestro hábitat. Lo vemos como un tema superficial y, sin embargo, ya estamos sufriendo las consecuencias de nuestra desatención. En 1972 las Naciones Unidas abordó esta problemática y sus consecuencias, y a pesar de los acuerdos que sucedieron, no hay un consenso mundial para hacer frente al cambio climático.

¿Qué hacemos al respecto en Paraguay? En realidad ni siquiera logramos implementar aún la Ley Nº 5414, por la cual se busca reducir el uso de bolsas de polietileno. La utilización de bolsas reutilizables es a conciencia de cada ciudadano y ciudadana, entre las personas que optan por este hábito, nuevamente debemos discutir que la colección de estos materiales como trofeos tampoco aporta, porque fomenta la elaboración de más bolsas ecológicas, que a su vez significan más residuos. Pero esto es solo una pizca de ejemplo de la pobre educación ambiental que heredamos en las escuelas.

Tal vez cuando los comercios implementen la ley, luego de lograr su prórroga en dos ocasiones, tratemos de recordar que el objetivo es la reutilización y el reciclaje. Pero nuestro compromiso no termina allí. Debería seguir con la clasificación de basura domiciliaria, pero no hay una ley que eduque al respecto y obligue a la selección de residuos orgánicos y no orgánicos. Las oenegés y activistas se convirtieron en referentes para los que intentamos reeducarnos sobre el cuidado del ambiente, ante un Estado que escapa de esa responsabilidad. Un claro ejemplo es la ineficiente recolección de residuos en los municipios y su pésimo tratamiento en los vertederos.

Frente a esta problemática surge la economía circular como propuesta en favor del ambiente, en paralelo a la iniciativa de los economistas de gravar la exportación de granos como respuesta a los costos sociales y ambientales que causan los cultivos extensivos y que absorbe el Estado. Ambas opciones apuntan hacia el desarrollo sostenible del país, en concordancia a acuerdos y recomendaciones internacionales.

La primera apuesta a la reducción de residuos y a su tratamiento, que como efecto derrame puede derivar en la generación de mayor empleo o trabajo digno en el caso de los recicladores que actualmente se exponen a condiciones insalubres y a otras irregularidades en su jornada laboral, como el caso de los gancheros de Cateura.

Esta ventaja de la economía circular se explica en que para la incineración de residuos solo se necesita un puesto de trabajo, mientras que el reciclaje puede emplear a 100 personas por la misma cantidad de productos, según explica una investigación sobre la economía circular relacionada con la industria textil en Paraguay.

El texto indica que este modelo se opone a la economía lineal vigente, que se caracteriza por la “extracción-producción-consumo-eliminación”. El autor, Víctor Melgarejo, indica algunos principios de la economía circular como la eco-concepción, que tiene en cuenta los impactos ambientales de un producto a lo largo de su ciclo de vida; la ecología industrial y territorial, que está relacionada con un modo de organización que gestiona de manera optimizada los stocks de los flujos de materiales, energía y servicios; la funcionalidad, que en la segunda etapa reintroduce en el circuito económico los productos que ya no responden a las necesidades iniciales de los consumidores. Le sigue la reutilización, para la elaboración de nuevos productos; la reparación, el reciclaje y la valorización, que consiste en el aprovechamiento energético de los residuos.

Todo se transforma, pero debemos caminar hacia una transformación responsable de residuos y prolongar su vida útil en todas las formas posibles. Pero para lograr la reciprocidad por parte de la naturaleza, el cambio debe ser colectivo.