31 mar. 2025

Alfredo Boccia Paz

Ruido. Ese es el título del libro lanzado anteanoche por La Precisa, la sección de verificación de hechos (en inglés, fact-checking) de El Surti, dedicado a estudiar las desinformaciones en las elecciones de 2023 en Paraguay. En un texto atrapante que investiga en profundidad cómo la propagación veloz de la desinformación, impulsada por algoritmos y medios con intereses económicos y políticos, influye en los procesos sociales en Paraguay.
El expresivo discurso de la senadora Yolanda Paredes se convirtió en trending topic. “¿Qué vamos a hacer con la corrupción del Poder Judicial, Hernán Rivas? Te recuerdo que el primer acto de corrupción es aceptar un cargo para el cual no estás preparado”.
Hace unos días le comentaba a un amigo que no me acostumbro a la profusión de alias entre los diputados. No me parece serio que se llamen Mbururu, Chaqueñito, Yamy Nal u Oso, por ejemplo.
Antes de la actual Constitución, el Paraguay tenía un curioso sistema electoral llamado de “mayoría con prima”, copiado de la Italia fascista de Mussolini de 1923.
La cifra es difícil de escribir. Intente poner en letras 1.194.134.445.361 guaraníes. Sería algo así –no estoy seguro– como un billón, ciento noventa y cuatro mil ciento treinta y cuatro millones, cuatrocientos cuarenta y cinco mil, trescientos sesenta y un guaraníes.
Mbururu tuvo mala suerte. La ANR no lo necesitó. Con una holgada mayoría para asegurar que Beto Ovelar sea presidente del Congreso, no fue preciso presionar al Poder Judicial para conseguir el juramento del preso. Fue un alivio que las cosas fueran así, pues nos evitó el escarnio de ver a alguien acusado de un presunto abuso sexual infantil en la Cámara Alta.
No lo conozco a Gerardo Soria. He leído que es presidente de la seccional del distrito de Antequera, cargo partidario al que llegó como candidato del cartismo, aunque después pasó a ser parte de Colorado Añetete.
Habitualmente esta columna tiene un enfoque crítico. Acostumbrado a analizar los sucesos de la semana, los temas positivos suelen quedar relegados. Hoy será diferente.
La expresión no es mía. La utilizó recientemente el politólogo Emanuele Ottolenghi en un artículo en que analizaba la relación entre Santiago Peña y Horacio Cartes.
Sebastián Marset era casi un desconocido cuando sus actividades fueron desveladas por la operación A Ultranza Py. Pero eso no era más que una muestra de su sorprendente habilidad.
En la película de acción La Madre, estrenada hace unos días en Netflix, la actriz y cantante Jennifer López interpreta a una ex militar que, en una de las escenas. sostiene ante su hija que “La mitad de Paraguay fue quemada y deforestada para las plantaciones de soja”.
En realidad, fueron 692.000, pero igual es una barbaridad. Una cifra que superó todas las predicciones y convirtió al partido de Payo Cubas en la tercera fuerza política del Paraguay.
El partido político más antiguo del Paraguay está viviendo su crisis más profunda desde los albores de la transición democrática.
Comprobé que hay dos tipos de opiniones mayoritarias y contrapuestas. Están los que dicen que votarán a Efraín Alegre, incluso sin mucho convencimiento, porque están podridos del modo de gobernar de los colorados. Y están los que dicen que votarán por Santiago Peña simplemente por ser el candidato de su partido.
Son peculiares estas elecciones. Despertaron poco entusiasmo, no tuvieron debate presidencial, las campañas fueron más austeras, nadie cree en las encuestas –así como no se creerá en las bocas de urna– y hay poca propaganda institucional, vale decir, de los partidos. Se acabó aquello de “Vote Lista tal de punta a punta”.
A tres semanas de las elecciones, nadie puede asegurar quién será el ganador. Cada uno de los candidatos agita su propia encuesta. La experiencia del “encuesticidio planificado” del 2018 hace que las mediciones sean vistas con profunda desconfianza.
Dos candidatos a senadores, Ricardo Canese y Ermo Rodríguez, acusaron a Horacio Cartes de haberse autoadjudicado la concesión de una ruta. La denuncia no solo es gravísima, sino que tiene vertientes curiosas.
La manera que eligió Jorge Bogarín para salir del Consejo de la Magistratura remite inevitablemente a Oscar González Daher. En la calle lo esperaba la bulliciosa barra brava del Sportivo Luqueño que lo alzó en andas mientras coreaba “Jorge, querido, el pueblo está contigo”.
¡Cómo se nota el cambio de arzobispo de Asunción! El cardenal Adalberto Martínez solicitó al rector de la Universidad Católica, Narciso Velázquez, algo que hubiera sido impensable en los tiempos del anterior prelado: La desvinculación de Cristian Kriskovich del plantel docente de la institución.
Una despedida, anteayer, y un cumpleaños, ayer, fueron festejados por muchísima gente que no veía la hora que llegaran estas fechas.
Hace seis años que mataron a Rodrigo Quintana en la sede del PLRA y todavía no se realizó la audiencia preliminar de un juicio que, a esta altura, tiene al policía Gustavo Florentín como único acusado.
¿Por qué Santiago Peña pronuncia de vez en cuando esas frases perniciosas que siempre le causan problemas? Quizás sea por el cansancio provocado por el ritmo apabullante de la campaña electoral.
Pésima noticia: se confirmó un caso de sarampión en Hohenau. La habíamos erradicado en 1998, cuando se registró el último niño contagiado.
Miguel Ángel Insfrán siempre tuvo una pasión por los autos. Hace más de una década que su seudónimo de Tío Rico, visible a los costados de sus vehículos, era popular en las competencias oficiales de rally