Jorge Freire, director científico del proyecto, mencionó que el hallazgo del barco con más de 400 años de antigüedad “es el descubrimiento más importante de estos tiempos desde el punto de vista internacional y portugués”.
EL barco hundido se encontraba a 12 metros bajo el mar frente a la costa de Cascais, a unos 30 kilómetros de Lisboa, Portugal. El barco habría tenido una dimensiones de 100 metros de largo por 50 de ancho.
Las primeras investigaciones señalan que el navío se hundió entre 1575 y 1625. Además, dentro del buque se encontraron cerámica china y cañones grabados con el escudo de la armada portuguesa.
Freire comentó que los objetos encontrados están muy bien conservados. En el pecio también había conchas, que se utilizaban como monedas para la trata de esclavos en África, y pimienta.
“El hecho de que contenga pimienta es muy importante, pues eso nos indica que el buque llegaba a Lisboa cuando se hundió", explicó el arqueólogo.
Agregó que la desembocadura del río Tajo era la puerta de entrada de Lisboa y en ella se encuentra una gran concentración de restos, debido a los más de cien naufragios registrados desde el siglo XVII, informó ABC.es.
Algunos de los objetos hallados ya fueron retirados del fondo del mar. En tanto, los buzos continúan explorando el pecio, y los investigadores tendrán que complementar el trabajo de campo con la investigación de los archivos históricos, para averiguar exactamente qué nave era.