Se trata del tercer galardón al disco del año que gana la estadounidense, después de las victorias de Fearless (2010) y 1989 (2016). Un logro que hasta ahora estaba únicamente en manos de tres cantantes: Frank Sinatra, Stevie Wonder y Paul Simon (incluyendo Simon & Garfunkel).
Swift se convierte así en la mujer que más veces ha ganado la categoría reina de los Grammy en un año en el que ha lanzado dos discos, Folklore y Evermore, que han sido recibidos con aclamo de la crítica.
En el caso del premiado Folklore, fue un álbum publicado por sorpresa, compuesto y grabado bajo sumo secreto durante la cuarentena por el coronavirus y que ha elevado el estatus artístico de su autora con elogios tanto de la prensa musical general como de publicaciones independientes.
Swift trabajó con su colaborador habitual, Jack Antonoff, a distancia durante los primeros meses del confinamiento y sumó a artistas del indie como Aaron Dessner (The National) y Bon Iver para crear un listado de 16 temas que combinan el folk, el pop, el indie-pop y el country.
Además, meses después del lanzamiento de Folklore, la artista aseguró en sus redes sociales que no podía parar de componer canciones, en su mayoría concebidas como relatos musicales, y lanzó una continuación de ese primer trabajo, Evermore, en el que repitió con The National y Bon Iver además de sumar a las hermanas HAIM.
El presentador de la gala, Trevor Noah, ya destacó la creatividad de la artista desde el comienzo del espectáculo, donde la artista interpretó tres canciones Cardigan, August y Willow.
“Gracias por disfrutar conmigo de este universo que hemos creado”, dijo Swift en un sencillo discurso al ganar el premio.