Luis González Macchi, ex senador y ex presidente de la República, declaró en 1998 y 1999 un patrimonio de G. 4.067 millones, que subió en G. 800 millones a su salida del Palacio de López, en 2003. Esto resulta en un incremento de en torno a 20%.
En el apartado de detalle de ingresos, sin embargo, se tiene un salto importante. De G. 17 millones en 1998, pasó a G. 518 millones en 2003, un aumento de casi 3.000%.
Llama la atención que el ex mandatario presentó cuentas idénticas por dos años consecutivos y que su pasivo, desde 1998 a 2003, se redujo de G. 180 millones a solo G. 15 millones, una caída de 90%.
El también ex legislador, en julio de 1998, aseguró en su declaración jurada tener cuentas a pagar en entidades bancarias por más de G. 170 millones, mientras que para agosto de 2003 tenía una tarjeta de crédito de Amambay con una obligación de G. 3 millones y otra cuenta con Interbanco, de G. 11 millones.
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De su activo “desaparecieron” su vehículo Toyota Corona de 1995 (el único que declaró como suyo) y su ganado, por valor de G. 300 millones; pero sus depósitos en bancos pasaron de poco más de G. 30 millones a más de G. 50 millones, “apareciendo” cuentas por cobrar de casi G. 400 millones.
Las declaraciones juradas de González Macchi son avaladas por el que era su escribano de confianza, Jorge Fernández Zaván, cuyo nombre tomó notoriedad pública por un cobro supuestamente irregular de USD 500.000 en el traspaso de privatización de la ex telefonía estatal Antelco a la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco). El profesional falleció en 2017.
La Contraloría General de la República (CGR) publicó este miércoles más de 2.000 DDJJ por mandato de la Corte Suprema de Justicia. Los documentos que ya están a disposición de la ciudadanía son desde 1998 hasta 2017.